El índice de precios de la carne de la FAO se situó en un promedio de 123,8 puntos en enero, lo que representa una disminución de 0,5 puntos (0,4 %) respecto a diciembre, pero aún 7,1 puntos (6,1 %) por encima del año anterior. Esta disminución se debió principalmente a la baja en los precios internacionales de la carne de cerdo, mientras que las cotizaciones de las carnes de bovino y ovino se mantuvieron prácticamente estables. En cambio, los precios mundiales de la carne de ave aumentaron.
Los precios de la carne de cerdo cayeron en gran medida debido a cotizaciones más débiles en la Unión Europea en medio de una demanda internacional moderada y una oferta abundante, incluida la eliminación de los atrasos asociados con los cierres temporales de plantas de beneficio durante las vacaciones de fin de año.


A pesar de la relativa escasez de oferta, los precios mundiales de la carne ovina se mantuvieron en gran medida estables, ya que la demanda estacional se suavizó tras las altas compras de fin de año.
Los precios de la carne bovina también se mantuvieron prácticamente estables, en medio de cambios en las exportaciones brasileñas a otros destinos tras el rápido agotamiento del cupo libre de aranceles de Estados Unidos y la posterior aplicación del arancel fuera de cupo del 26,4 %. Los envíos se redirigieron cada vez más a China, donde los importadores aceleraron las compras para asegurar volúmenes antes del anuncio del cupo de salvaguardia para la carne de vacuno, compensando así la posible presión a la baja sobre los precios brasileños.
Mientras tanto, las cotizaciones de la carne de ave aumentaron, reflejando principalmente precios más altos en Brasil apuntalados por una fuerte demanda internacional.
6 de febrero de 2026 | FAO | https://www.fao.org





